Un evento privado en Tomkat: cómo pedirlo

Un evento privado sale bien cuando no parece un formulario rellenado a toda prisa. Para pedirnos una velada privada, empecemos por lo que de verdad importa: una fecha, el número de invitados, la hora y una idea de la noche que tienes en mente. Del resto nos ocupamos juntos, sin poner tres páginas de opciones delante de una botella.

Estamos en Via Calderia 12, en el centro histórico de Lucca, y trabajamos por la noche de lunes a sábado, de 18:00 a 23:00; los domingos cerramos. Tomkat es una vinoteca con cocina: el vino va primero, pero no dejamos a nadie cenando con una explicación sobre el vino y dos aceitunas.

Cómo pedirnos una velada privada

Para consultar la disponibilidad, puedes escribirnos a info@tomkatwines.com o llamarnos al +39 376 203 5395. Si la idea es una cena o un encuentro de pocas personas, también puedes empezar con una reserva en OpenTable o desde la página Reservar e indicarnos lo que necesitas. Para un grupo, en cambio, un mensaje directo nos permite saber enseguida si la noche es viable y qué fórmula tiene sentido.

No hace falta escribir una presentación de empresa de cuatro páginas. Bastan seis datos: la fecha que quieres, una segunda fecha si es posible, el número de invitados, la hora prevista, el tipo de ocasión y el idioma del grupo. El italiano y el inglés no son ningún problema para nosotros. Si hay alergias, intolerancias o necesidades alimentarias, dínoslo enseguida: el menú cambia con las estaciones y preferimos preparar bien la propuesta en lugar de corregirla en el último momento.

También ayuda que nos cuentes qué ambiente buscas. Una cena entre amigos no tiene el mismo ritmo que una reunión de trabajo; una fiesta de cumpleaños puede pedir más botellas para compartir, mientras que un grupo de aficionados quizá haya venido a Lucca con un objetivo muy concreto: beber Toscana, Borgoña, Champagne o burdeos con algunos años encima. No son detalles decorativos. Cambian la elección de los vinos, el ritmo de la cena y la forma en que organizamos la mesa.

La disponibilidad va antes que la idea perfecta

Lucca se llena rápido, sobre todo los fines de semana y las noches con eventos en la ciudad. Por eso te aconsejamos contactarnos en cuanto tengas una fecha probable. Una petición de última hora también puede funcionar, pero depende del número de personas y de lo que ya esté previsto en la sala.

No prometemos una sala, una decoración ni una fórmula estándar antes de haber comprobado la noche. Sería la forma más rápida de crear expectativas inútiles. En cambio, te respondemos con una propuesta concreta, basada en la disponibilidad real y en el grupo que tendremos delante.

Qué puede incluir la propuesta

La carta cambia con cada nueva edición y cuenta con casi 200 referencias, sobre todo italianas y francesas. La Toscana es un punto fijo: Chianti Classico, Brunello, Bolgheri y añadas que merecen un segundo acto en la copa. Luego Piamonte, Borgoña y Champagne. No usamos las cifras para impresionar: las usamos para tener una elección seria cuando una mesa quiere beber bien.

Para una velada privada podemos pensar en una cena con botellas en la mesa, en una selección basada en los vinos por copa de la carta o en un recorrido de cata más guiado. Por copa hay nueve vinos, cinco tintos, tres blancos y un Champagne, de 8 a 18 euros, que cambian con cada nueva edición de la carta. Es un buen camino para grupos curiosos, donde no todos quieren beber la misma botella y nadie tiene que fingir que le encanta un tinto solo porque lo ha elegido el compañero más ruidoso. Las añadas antiguas, los borgoñas, los barolos, los burdeos maduros y los blancos toscanos no se sirven por copa: solo se abren por botella (Borgoña y Barolo también se prueban en los recorridos Tintos de Borgoña y Tintos italianos).

Para quien busca botellas menos obvias, la Bordeaux Experience abre una parte de la bodega con añadas maduras desde los años ochenta, servidas solo por botella. Es una propuesta a tener en cuenta si el grupo sabe por qué está aquí. No hace falta convertir una cena de cumpleaños en una clase, pero una gran botella con algunos años puede dar a la noche un centro de gravedad mucho más interesante que un brindis genérico.

La cocina sigue el mismo principio. El menú de temporada cambia, así que no fijamos con meses de antelación un plato que quizá ya no esté en la carta. Sí podemos partir de una dirección: focaccia de masa madre con tomate ecológico del Cilento, embutidos artesanales de Lucca y de la Toscana, pecorinos toscanos curados, Comté, Pata Negra, ostras Gillardeau, o platos más contundentes como el asado de ternera a baja temperatura con salsa chimichurri, el bacalao en salsa de tomate o las costillas de cerdo agridulces. Son ejemplos de una cocina sencilla, auténtica y sin artificios. La disponibilidad de la temporada decide el resto.

Para las mesas que quieren compartir, el menú degustación, para toda la mesa, cuesta 40 euros por persona, y se le puede añadir aparte un maridaje de 3, 5 o 7 vinos. No es automáticamente la respuesta a cualquier evento. Para algunos grupos es la fórmula adecuada porque deja fluir la noche; para otros funciona mejor elegir de la carta y limitarse a los platos de la despensa para una cena más ligera. Lo importante es no meter a todos en el mismo formato.

Cuándo elegir una cata reservable

Si tu evento nace del vino, puedes valorar una de las seis catas que se reservan y se pagan online. Empiezan a las 18:00, duran unos 90 minutos y se hacen en italiano o en inglés. Los recorridos son Seleccionada por Tomkat, Tintos toscanos, Tintos italianos, Tintos de Borgoña, Champagne y Blancos del mundo.

La Cata seleccionada por Tomkat empieza en 20 euros y también se puede hacer en solitario. Los demás recorridos requieren un mínimo de cuatro personas. Para un grupo pequeño que pasa una o dos noches en Lucca, puede ser una forma muy clara de empezar la velada y luego quedarse a la mesa para la cocina. Para un grupo más grande, conviene escribirnos antes: el número de invitados, el tiempo disponible y el nivel de interés marcan la diferencia entre una cata lograda y una fila de copas que terminar deprisa.

No tratamos la cata como un examen. Si vienes para entender mejor los tintos toscanos, perfecto. Si vienes porque alguien te ha dicho que en la bodega hay borgoñas y champagnes interesantes, perfecto también. Nuestra carta ha recibido una Silver Star en la categoría Best Newcomer List del Star Wine List of the Year International Open 2025 y otra en la categoría Best Medium-Sized List en 2026, además del Wine Spectator Best of Award of Excellence en 2025 y en 2026. Son reconocimientos que agradecemos, pero no sustituyen el placer de encontrar en la mesa la botella adecuada.

Qué esperar después de tu petición

Después del primer contacto, solo te pedimos lo que falta para preparar una propuesta sensata. Puede ser una confirmación de la hora de llegada, tus preferencias entre cena y cata, el tipo de vinos que quieres priorizar o las necesidades alimentarias. Si tienes un presupuesto, indicarlo ayuda. No es indiscreto: evita sugerir una botella fuera de escala o una fórmula demasiado prudente para lo que quieres celebrar.

Quien llega de fuera de Lucca a menudo reserva el mismo día. Para una mesa normal está muy bien, y si hay sitio siempre buscamos una solución. Para un evento privado, en cambio, unos días de antelación lo hacen todo más sencillo. Podemos comprobar la sala, la cocina y los vinos que de verdad quieres beber, no solo los que quedan disponibles a las 17:40.

Si vives en Lucca o en los alrededores, una velada entre compañeros o amigos también puede ser una buena excusa para volver un día entre semana. Los vinos por copa cambian con cada nueva edición de la carta, el menú no se queda quieto y ciertas botellas maduras no necesitan una fiesta nacional para abrirse. Pide una propuesta adecuada a tu grupo, no un paquete con un nombre llamativo.

Escríbenos con una fecha y un número de personas. Si ya tienes una botella en mente, dínoslo. Si no tienes ni idea de por dónde empezar, dínoslo igualmente. Una buena velada privada en Lucca suele empezar con un mensaje breve y una pregunta sencilla: ¿qué bebemos?

El equipo de Tomkat

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